Empleados de panteones de La Paz, denuncian abusos y negocio redondo de Nolzuly Almodar

La Paz, Baja California Sur (BCS). La actual directora de los Panteones Municipales de La Paz, Nolzuly Almodovar García, está haciendo negocio a costa del puesto público que ostenta en la administración de Rubén Muñoz Álvarez, según denunciron unos de sus subordinados a BCS Noticias, quienes agregaron que, la autodenominada activista ha visto en los camposantos como un negocio particular, en el que, con reglas arbitrarías se adueña desde arreglos florales, que después revende, hasta fosas de sepultura que no quiere reconocer a los dueños legítimos, con el objetivo de que compren otro terreno.

En entrevista para BCS Noticias, esta persona que labora en uno de los panteones municipales —quien prefirió guardar su identidad por temor a ser despedida— denunció que la ahora funcionaria del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), está lucrando con artículos de funerales y la venta de fosas en cada uno de los camposanto en la ciudad. 

Al respecto explicó que el personal que antes se dedicaban a limpiar las tumbas después de la sepultura, retiraban las coronas y los tripies de madera, con previo consentimiento de los deudos, mismos que podían vender por la cantidad de 35 pesos; dinero que era utilizado para comprar artículos de necesidad básica para los empleados, como agua y papel de baño, que no son proveídos por el mismo Municipio. Sin embargo, eso terminó al entrar la nueva directora de Panteones de La Paz, quien vio en esa actividad todo un negocio personal.

“La señora ya sabía que tenían un costo, según ella dice que ‘es para todos’ y que cada mes se van a repartir. A la semana que vendió sus primeros palos ─refiriéndose a los arreglos de madera─ vio que hay dinero, se lo embolsa”, dijo.

Entre el costo de los tripies y coronas (25 pesos por estas últimas) se estima que genera por panteón la cantidad mínima de 1,800 pesos, de acuerdo con el tipo de entierros que se hagan, siendo Perlas del Paraíso los que más generan: “3,600 pesos más o menos a la semana […] Ahorita los está almacenando, no los puede tocar uno”, añadió la parte denunciante.

Pero esto no sólo ha afecta a los empleados de los panteones, puesto que, los mismo usuarios de estos lugares, que van y entierran a sus difuntos tiene prohibido retirar los arreglos, pues Almodovar García ya los tiene vistos para almacenarlos y luego venderlos: “pero si son de ellos, lógicamente”, exclamó el empleado del panteón, quien ve cómo muchos dolientes salen molestos de lugar.

No obstante, esta sería sólo una de las aristas del negocio Almodóvar, pues la funcionaria municipal ha violentado el reglamento de Panteones, ordenado que se hagan las fosas una junto a la otra.

“Haz de cuenta una casa duplex”, refiere haciendo hincapié en que no se están respetando las medidas reglamentarias, como el los 40 centímetros que debiera haber de distancia entre cada una de las fosas, e incluso la reducción de los pasillos que pasaron de los 3 metros (m) a 1.5 m, lo que genera que no se pueda entrar a las capillas.

“Te está vendiendo media fosa en 4,800, porque no están separadas las fosas […] lo está reduciendo todo, lo agarró como su negocio […] Nosotros estamos indignados por eso mismo, ellos ya tienen sus reglas, pero dice que ‘los reglamentos se los pasa por los huevos”, añadió.

Además, la funcionaria ya ha impedido que ciudadanos paceños entierren a sus difuntos en las fosas previamente compradas, en donde ya existe, en el mismo lugar, otro familiar, si no se presenta comprobante de pago, obligándolos a pagar otros 4,800 pesos por un terreno adicional.

“Si el doliente sepultó en el 89, 90 (sic) sepultó a un familiar y viene a sepultar en la parte de arriba, si es doble y no trae el ticket no sepulta”, comentó, destacando que la solución de Nolzuly Almodóvar ha sido la venta de una segunda fosa en el panteón Perlas del Paraíso, aplicándose ya en 2 ocasiones.   

Finalmente, la relación con los trabajadores no ha sido del todo buena, pues en ocasiones se les han negado las propias herramientas de trabajo, teniendo el material bajo llave y sin proporcionar acceso a ellas; la situación, dijo, ha llevado a roces con el personal, tanto de confianza como sindicalizado, que no está contento con su actuar.

“Cuando llegamos a trabajar no quiso darnos la herramienta, quitó los candados de las bodegas, ella no más trae llave de las bodegas, entonces entramos a las 7 de la mañana para trabajar y no nos quiso abrir y tuvimos que sacar todo -las herramientas- por una ventana y volverlas a meter por ahí porque no nos quiso abrir, que le hiciéramos como quisiéramos”, concluyó la fuente.