Puentes Anti-Peatonales

Esta idea de que los peatones son unos huevones irresponsables que arriesgan su vida y la de los conductores por no cruzar el puente peatonal es una gran M-E-N-T-I-R-A

Seguramente, estimado lector y lectora, te has topado en más de una ocasión con  peatones que a pesar de tener una infraestructura inmensa, probablemente muy cara, sofisticada y segura, prefieren cruzarse por en medio de la calle y arriesgar su vida, entorpecer el tráfico, y amargarte el día.  En esta ocasión te voy a invitar a romper con esta idea.

Esta idea de que los peatones son unos huevones irresponsables que arriesgan su vida y la de los conductores por no cruzar el puente peatonal es una gran M-E-N-T-I-R-A:

Para darle credibilidad a esta realidad te comparto las conclusiones que tuvimos en una entrevista con Jorge Cañéz, coordinador del eje Ciudad Compartida en el Laboratorio para la Ciudad, en Ciudad de México, experto en los Derechos del Peatón y miembro de la Liga Peatonal:

Primeramente, los puentes peatonales no están construidos para los peatones, se construyeron con el objetivo de justificar el exceso de velocidad, disfrazado con los términos que ya todos conocemos: darle “fluidez” a la avenida.

Cuando el peatón no usa el puente peatonal NO es por ser perezoso, menos tomando en consideración lo recientemente planteado, recuerda estimada/o lector/a que el peatón ya va a pie, flojo no puede ser, además los puentes (anti)peatonales usualmente le hacen recorrer 3 veces la distancia que haría al hacerlo en línea directa de una banqueta a otra, ¿cómo? Sí, son 10 metros usualmente para subir al puente otros 10 metros para cruzarlo y otros 10 metros para bajarlo, son 30 metros en total, que bien pudieron ser 10 contando con una cebra peatonal y su respectivo semáforo peatonal, si el flujo de usuarios es muy continuo.

peatonal

Cuando se dice que el peatón es la prioridad  por reglamento (Léase reglamento de tránsito, título primero, artículo 1) se tiene que hacer cumplir las líneas del deseo del mismo, su viaje  debe ser más eficiente y lo más corto posible, cuando el peatón es la prioridad en la ciudad (por ser el más vulnerable en la vía) tienen que construirse caminos cortos y seguros, en ese sentido los automóviles deben reducir su velocidad, esperar y dar pase a los peatones cuando hay un encuentro entre ambos. Por el contrario, si al peatón se le obliga a subir y bajar escaleras se deja de cumplir los lineamientos de construir una ciudad para todos, ya que se está construyendo una ciudad para que los coches vayan más rápido no para que sea una ciudad segura, y además  hay muchos usuarios que no pueden subir un puente: personas de la tercera edad, padres con carriolas, personas que llevan el mandado, mujeres con embarazo de riesgo o a término, personas con silla de ruedas.

Ahora imagina este escenario con puentes peatonales con rampa para discapacitados que en su mayoría OBLIGAN a recorrer a las personas en silla de ruedas entre tres o seis veces más lo que harían en línea directa ¿se te hace justo recordarle de esa manera a las personas su discapacidad? La discapacidad no se vive si la ciudad está pensada para todo tipo de personas, un puente con rampa solo le hace el traslado más difícil en vez de seguro, en especial para las personas en silla de ruedas.

Debemos quitarnos esa idea de que los peatones son un estorbo o que entorpecen el flujo vehicular, y recordar que los peatones son un vehículo menos, lo que significa menos tráfico, de echo eso hace que haya mayor afluencia vehicular. Los peatones son menos fuentes de contaminación, ruido, ocupan menos espacio, menos gasto en infraestructura.  En ese sentido debe ser equitativo la inversión en infraestructura peatonal no solo para desincentivar el uso del auto sino para brindar un espacio justo e incluyente para una gran parte de habitantes de esta ciudad (más de 100 mil personas que no tienen acceso a un vehículo según INEGI, es decir,  el 50% de los habitantes de esta ciudad).

Ahora bien, cuando te encuentres con un peatón recuerda que el peatón se encuentra con una infinidad de obstáculos que bien le valdrían una medalla olímpica por sortearlos y sobrevivir a este viacrucis que se vive todos los días como pedestre: Postes en medio de la banqueta, coches sobre la banqueta, banquetas inexistentes, tierra que según son banquetas, banquetas agrietadas, hoyos en las banquetas (TAN PROFUNDOS que uno podría sospechar si es un canal de conexión con Asia), mobiliario urbano esparcido por cualquier lugar inclusive frente al final de una rampa peatonal.. como si las personas en silla de ruedas ya hubiesen dominado el arte de traspasar las barreras físicas, o que tal los locales comerciales que a capricho utilizan la banqueta como sus cajones de estacionamiento, banquetas invadidas por ambulantes, casetas de teléfonos, placas que señalan la inauguración de algunas calles por parte de administraciones que TODOS quisiéramos olvidar.

puentequeNADIEusa

En el resto del país se ha hablado mucho en lo relacionado con los puentes anti-peatonales, expertos determinan que deberían estar prohibidos, como en ciudades de Europa que es difícil encontrarlos, pero no necesitamos irnos tan lejos, en la ciudad de Puebla y Cholula ya están demoliendo muchos. A pesar de ello hay administraciones que siguen construyendo estas aberraciones de concreto y cuando sucede un siniestro la interpretación de nuestras autoridades y algunos medios de comunicación SIEMPRE es “clara”, es culpa del peatón que no ocupa el espacio “que se diseñó para él” y así el malvado e irresponsable peatón no juega el rol de importancia que nuestras autoridades le están “ofreciendo”. A veces olvidamos que la sociedad que camina es constantemente discriminada cuando se les pintan cebras peatonales que los vehículos no respetan, discriminada cuando en zonas donde los vehículos deberían adaptarse al flujo peatonal (como la central de peseros) solo se pintan rectángulos amarillos entre una esquina y otra sin buscar cambiar las situaciones de prevención a una escala más incluyente, más inteligente y más preventiva, construida para ellas y pensada por ellos.

Una razón técnica para no pensar en los puentes peatonales como una opción es el hecho de que su mera presencia invita a  los conductores a que aceleren cuando sienten que están en una vía que no tiene obstáculos, lo que incita al exceso de velocidad y se intuye que todos usaran una estructura a la que no todos pueden acceder, además la razón por las que casi nadie las usa es porque los peatones siguen sus líneas del deseo, pues se comportan como el agua (se adaptan), llevan miles de años siendo los primeros ocupantes,  pues el caminar y desplazarse a pie es instintivo y por eso es que la ciudad debería de estar construida a la escala jerárquica que el reglamento de tránsito marca (La prioridad en su uso del espacio público de los diferentes modos desplazamiento será conforme a la siguiente jerarquía: Persona con discapacidad; Peatones), además el peatón tiene miles de años existiendo, a diferencia de los autos.

Hay un dicho que dice “Cuando hay obra algo sobra”, muy adaptable a nuestro caso en La Paz, ya que es muy común que las constructoras realicen acuerdos con los políticos, como es el caso de “PUBLIREX” quienes desde hace 2 administraciones tienen un acuerdo por colocar 9 puentes peatonales a cambio de publicidad por un tiempo bastante prolongado, 5 se han colocado, uno en medio de la ciclovía forjadores, y muchos de ellos no se utilizan, dejando ver el verdadero interés de construir algo que no es en absoluto una acción filantrópica, sino un beneficio publicitario y mercantil de por medio, además, en los últimos años parecen ser el espacio predilecto para publicitar la violencia que los carteles en esta ciudad promueven e incitan a través de las “narcomantas”.

En la Carta Mexicana de los Derechos del Peatón, en la premisa número 7, sobre puentes peatonales se menciona que los puentes peatonales son infraestructura para el automóvil y a la medida de este, ya que facilita su flujo continuo e impone un esfuerzo adicional a los peatones; no es infraestructura para las personas ni a escala de las personas. Son inaceptables y nadie debe ser juzgado ni discriminado por evitar o rechazar su uso, y buscar opciones de cruce a nivel. La ciudad tiene obligación de ofrecer al peatón alternativas seguras para el cruce de calles a nivel. Únicamente para cruzar vías rápidas de acceso controlado será tolerable tener pasos a desnivel, con elevador, cuyo costo es mínimo en proporción al costo de la infraestructura que se está librando. La ciudad debe dotar alternativas seguras para cruzar las calles a nivel.

¿Qué podemos hacer contra los puentes peatonales? Construir ciudades a escala humana, mayor y mejores banquetas. En zonas de alto flujo vehicular y peatonal colocar semáforos peatonales, etiquetar en los Presupuestos de Egresos del Estado un porcentaje equitativo para los medios de desplazamiento en esta ciudad, y no solo invertir para el automóvil (una vez más recordemos 50% de la población paceña NO tiene vehículo), construir cruces seguros como los que se ejecutan en CDMX o Puebla, incluir en los Planes de Desarrollo Municipal y Estatal las necesidades de personas ciegas o débiles visuales, y personas con discapacidad. RECORDEMOS QUE TODOS SOMOS PEATONES AL MENOS UNA VEZ AL DÍA, CUANDO NOS BAJAMOS DEL AUTO.

Generalmente se dice o se menciona que no hay presupuesto para la movilidad no motorizada (para peatones y ciclistas), pero lo que en BCSicletos sabemos es que no es cuestión de cantidad, sino de correcta distribución ¿a qué me refiero con esto? Mediante solicitudes de transparencia y acceso a la información hemos logrado saber en qué se va a gastar nuestro municipio de La Paz durante los próximos 365 días nuestros impuestos, pero es un tema para la próxima columna: Lana para la Ciudad Humana.

 

agradecimiento especial a la Liga Peatonal y BiciredMx

Acerca del autor

Frank Aguirre

Frank Aguirre

Frank Aguirre es egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Guadalajara (2007 – 2010), es Secretario Técnico de la comisión de Bicicampamento en la Red Nacional de Ciclismo Urbano (BICIRED MX), es Director de una organización no gubernamental que trabaja en temas de movilidad no motorizada, desarrollo urbano sustentable, derechos del peatón, reforma y aplicación de la ley, transparencia, ciclismo urbano y recuperación de espacios públicos llamada “BCSicletos pro-ciclismo urbano”, actualmente cursa la maestría de “Desarrollo Sustentable y Globalización” en la Universidad Autónoma de Baja California Sur.

Comentario

Da click aquí para poner un comentario

  • Entonces es justificado cruzar la calle donde a uno se le de la gana?
    Simplemente porque nosotros, como peatones, tenemos derecho a hacerlo justificado por la imposibilidad de caminar hasta una esquina?
    Si bien hay un problema con los automovilistas que se creen los únicos dueños de la calle, también existen peatones que se consideran únicos con el derecho a cruzar.
    O a poco por cruzar en zonas que no están marcadas y ocurre un accidente la responsabilidad es exclusivamente del conductor?
    Un discurso demasiado pomposo.