Analizan la presencia de parásitos en peces, desde Todos Santos hasta Ensenada

Pueden darse excepciones en las que la presencia de parásitos en peces no está condicionada al alimento sino a otros factores, tema que también es objeto de sus estudios en las costas del Pacífico.
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La Paz, Baja California Sur (BCS). El investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, lleva a cabo un estudio que abarca desde la playa Cerritos, en Baja California Sur hasta Punta Banda, Baja California, en el cual, en al 10 especies distintas de peces se han analizado la presencia de parásitos, lo cual es es un indicador, principalmente, del tipo de alimentación que lleva.

En la península bajacaliforniana, los estudios del doctor Rogelio Aguilar iniciaron hace un par de años y abarcan 10 localidades distribuidas desde Cerritos en Baja California Sur, hasta Punta Banda, al norte de Baja California, mismos que en un inicio, trataron de analizar la mayor cantidad de especies que pudieron recolectar, pero fue en la especie Girella nigricans en la que se detectaron parásitos.

“Hay peces que viven en la zona intermareal y que consumen las algas que viven ahí, esas especies normalmente no van a capturar parásitos o los capturan en una proporción menor. En cambio, otras especies que son más carnívoras, que comen pequeños crustáceos o pequeños invertebrados, van a presentar una buena cantidad de parásitos”, detalló.

Aclaró que pueden darse excepciones en las que la presencia de parásitos en peces no está condicionada al alimento sino a otros factores, tema que también es objeto de sus estudios en las costas del Pacífico.

“Ahí sí hemos encontrado una buena cantidad de parásitos y en estas salidas recientes ya vamos con la etiqueta de recuperar esa especie, ver su fauna de parásitos”, adelantó. Dijo que la intención es analizar si la diversificación de la estructura genética de Girella nigricans corresponde con la de sus parásitos, hallazgo para el que todavía faltan uno o dos años de estudios.

Para la colecta de ejemplares, se capturan los peces en las zonas de pozas de marea utilizando redes de acuario y son conservados vivos hasta el laboratorio de campo, donde son sacrificados para que posteriormente en el laboratorio se realice la disección de los órganos de los peces y bajo microscopio estereoscópico se obtienen los parásitos. El investigador apuntó que algunos de los peces se fijan con formol, para estudios taxonómicos, y otros en alcohol absoluto, para estudios genéticos.

“A los peces sacrificados se les corta la aleta pectoral derecha y esa aleta es fijada en alcohol absoluto para hacer los análisis genéticos; los análisis se hacen en la UNAM, así como también los estudios de la relación de los genomas de los parásitos y los peces”, describió.

Con información de Conacyt Prensa 


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